Alianzas de
la espiritualidad dominicana
con la cultura contemporánea
24
octubre

Entrevista a Carlos García de Andoín


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Vasco (Zalla, 1963), vive en Sestao, creyente, casado y padre de dos hijos y miembro destacado del PSOE, Doctor en Ciencias Políticas, Licenciado en Teología y Psicología por la Universidad de Deusto es poseedor de un amplio bagaje intelectual y de experiencia referido al eje religión y política. En el aspecto más crudo y delicado de este binomio trabajó como asesor de la Moncloa en tiempos de la Vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, en el complejo entramado de relaciones iglesia y estado. Dirigió la colaboración del Gobierno con la JMJ de Madrid y fue Secretario de la Comisión de Expertos del Valle de los Caídos. Su tesis concluida hace un año fue sobre 'Política y religión en Fernando de los Rios', el intelectual y político socialista de la II República que decretó la libertad de cultos, fue precursor del socialismo democrático y se definió como cristiano erasmista.
Está incorporado activamente al movimiento Cristianos Socialistas (del que ha sido coordinador federal) y ha promovido con tesón y entusiasmo el encuentro con gente de otras religiones, abogando siempre no solo por el diálogo sino también por ejercer acciones vindicativas conjuntas frente a los abusos de poder.

Escribe con frecuencia en los medios de comunicación y ha publicado siempre sobre temas referidos a laicidad, fiscalidad eclesiástica, la cuestión religiosa en la II República, en la transición política y en las sociedades democráticas. Pronuncia conferencias sobre estos contenidos en diferentes foros. Tanto nacionales como internacionales.

Entrevista

Carlos García de Andoin abre las sesiones del próximo Congreso INEX Familia Dominicana con la ponencia “El lugar y la aportación de la religión en el ámbito político en nuestra sociedad española”. Se celebrará en la Virgen del Camino (León) los próximos días 24-26 de octubre, con el título de Luz no usada. Lo religioso en el espacio público”

Un “tema-río” (en el doble sentido de conjunto de temas y de cauce que arrastra desde lejos aguas muy peculiares) ¿Hay alguna forma de concretar, de encuadrar este discurso? ¿Qué puntos esenciales y en qué parámetros, para entendernos, se plantean en la exposición?

La política ha actuado durante décadas bajo la premisa de la inexorable privatización de la religión. De hecho, había desaparecido prácticamente de la agenda política. Sin embargo, a tenor de los hechos, tales predicciones de la teoría de la modernización han resultado estar absolutamente equivocadas. La primera década del 2000 nos ha deparado un inesperado proceso de vuelta de la religión a la vida pública y a la agenda política. A modo de ejemplo indicativo, mencionar que el número de la revista de política internacional Foreign Policy de 2006 tomó por título: “Dios vuelve a la política”. De la mano del llamado choque de civilizaciones, de los movimientos migratorios y de la polarización política sobre los valores la religión salta de nuevo a la escena política. De rebote, se moviliza la agenda laicista, que niega un papel público a la religión. Urge un diálogo y una reflexión sobre el papel público de la religión en las sociedades democráticas, como el que se va a plantear estos días en Virgen del Camino.

Hay nuevos factores en los viejos contenciosos Iglesia-Estado –la irrupción del Papa Francisco, los gestos públicos vindicativos referentes a la revisión del Concordato, la enseñanza concertada, el IBI y, en general, el flujo de dineros entre el poder y la Iglesia católica-- que condicionarán dialécticas, acuerdos, diplomacias, ¿qué apartados consignaría usted en una hoja de ruta en esta relación?

Ciertamente el papa Francisco ha sido una excelente e inesperada noticia. Creo que nos permite sacar pecho. Precisamente le regalé a Rubalcaba en mano la exhortación “La alegría del Evangelio”, siendo Secretario General. Vamos a ver si supera los dogmatismos y las inercias. La agenda de Francisco hace más fáciles los puentes ente cristianismo e izquierda. Respecto a las cuestiones Iglesia - Estado no me gusta la denuncia por la denuncia, ni el clima de ajuste de cuentas. Con todo, si creo que hay dos razones que aconsejan la revisión. La primera que los Acuerdos buscaban blindar derechos de libertad religiosa a partir de la agresión sufrida en la II República; hoy, afortunadamente, una democracia ya asentada es capaz de garantizar por sí misma los derechos fundamentales, también los de libertad de conciencia y religiosa, sin necesidad de recurrir a aquel tipo de acuerdos. La segunda, que los cambios sociales –es una sociedad más secular y más diversa- hacen más necesario un marco legal común e incluyente para la diversidad de convicciones de conciencia y religiosas. En definitiva, en lugar de primero Acuerdos y después ley de libertad religiosa, debe ser al revés, primero ley de libertad de conciencia y religiosa y de acuerdo con ella, la revisión de los acuerdos con las confesiones. Si hoy hay Acuerdos grandes y ley pequeña, debe ser al revés, ley grande, acuerdos pequeños.

¿Qué hay todavía de vivo, de iluminador en estos dos asuntos que le voy a mencionar: a) las discusiones teóricas (Habermas – Ratzinger, Metz) sobre el papel de la religión en la sociedad y sobre su aportación a la interpretación del sentido de la vida y b) el acontecimiento “Cristianos Socialistas?

La verdad es que el diálogo Habermas – Ratzinger ha sido un gran aporte al rol público de la religión en las sociedades democráticas. De Metz me quedo con su crítica a la cultura nihilista posmoderna, a la que interroga con la centralidad bíblica del sufrimiento de las víctimas. Respecto a Cristianos Socialistas creo que sigue siendo necesario visibilizar la intersección entre PSOE y mundo cristiano, rompiendo la idea cultural de que ser cristiano es igual a ser de derechas, lo que es electoralmente falso; es un reto construir alianzas con la sociedad civil del mundo cristiano sobre todo en ámbitos de paz y derechos humanos, cooperación internacional, inmigración, acción contra la exclusión, educación, etc. para incorporar estas demandas a la agenda política; y en tercer lugar, es preciso aún normalizar la cuestión religiosa en la cultura partidaria, al igual que se ha dado en otros partidos socialdemócratas europeos.

Ante lo que se percibe como urgencia y profundidad de un cambio en la gestión política (y el papel catalizador que en ello están jugando las constantes noticias sobre corrupción y la emergencia de fenómenos como “Podemos) cuál es lo específico que puede aportar la religión a esta nueva cultura de gobernanza?

Son necesarias medidas de inspección, de transparencia, de sanción,… en definitiva de control social. También es urgente una cultura ciudadana y política de respeto estrict


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